Un sonido fuerte me despertó, miré al lado derecho de la cama y mi esposa me dio un golpe con su codo, entendí esa indirecta, me senté en el borde de la cama, me pasé las manos por los ojos, intentando despertarme. Miré la hora... 2:43am. Caminé en dirección al sonido, llegué, tomé un envase de plástico, parecía más goma que plástico, le vertí un poco de agua y unas cucharadas de leche para bebés, lo tapé y lo batí, para que se mezclara. Luego caminé hasta la cuna, tomé a mi hija de un mes en brazos, le di el tetero mientras caminaba por el cuarto con ella en brazos. Se me cansaron los pies y me senté en una mecedora, ella ya se había tomado la mitad del tetero.
¿Te puedo contar una historia? - Dije, ella se volvió y me vio a los ojos, sus bellos ojos me cautivaron. - Bueno... Lo dejo cuando estés más grande.
Le quité el envase vacío, y la costé sobre mi pecho. Su cabeza quedaba justamente debajo de mi barnilla. Le di leves palmaditas en la espalda para sacarle los gases. El lento ir y venir de la mecedora la durmió a ella y a mi también. Inconscientemente ella me agarro del dedo, solo quería estar con su padre. Te amo Vittoria Sophia.
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